lunes, 24 de septiembre de 2007
sábado, 22 de septiembre de 2007
Alcalosis Metabolica.
Definición
Es una condición de origen no respiratorio caracterizado por aumento en la concentración de bicarbonatos plasmáticos, acompañado o no de desviación del pH sanguíneo por arriba de 7.45.
Causas
Muchos procesos pueden producir un aumento primario en la concentración de bicarbonato plasmático generando una alcalosis metabólica, pero esta alcalosis se mantiene solo si el exceso de bicarbonato es retenido en los líquidos corporales.
El individuo normal responde a una elevación en el bicarbonato plasmático, producto de una administración de álcali, suprimiendo la excreción renal de ácido y aumentando la excreción de bicarbonato con lo cual elimina el exceso de álcali rápidamente. Solo cuando existe algún factor que prevenga la excreción de exceso de álcali puede persistir la alcalosis metabólica. Cuando se establece el diagnóstico de alcalosis metabólica es importante distinguir los factores que la inician de los mecanismos que la mantienen.
Los principales factores que generan una alcalosis metabólica son los siguientes:
Adición de álcali a los líquidos corporales.
Pérdida de iones hidrógeno.
Aumento de la reabsorción de bicarbonato.
ADICION DE ALCALI AL ORGANISMO
Ingestión o infusión de bicarbonato.
Ingestión o infusión de lactato, citrato o acetato, cuyo metabolismo en última instancia va a producir bicarbonato.
La administración de una dosis de álcali exógeno solo ejerce efectos transitorios sobre el EAB, porque la reacción renal es rápida. La excreción de ácidos se interrumpe y aumenta la excreción de bicarbonatos.
EL riñón normal elimina con eficiencia el exceso de bicarbonato y sodio. El aporte de álcali no conduce a alcalosis metabólica excepto cuando:
La función renal se compromete mucho.
La dosis es muy alta.
Existe retención de sodio.
El acetato de las soluciones para hiperalimentación o el citrato de la exanguinotransfusiones, podría provocar alcalosis metabólica.
PERDIDA DE HIDROGENIONES
Estómago:
Vómitos
Succión gástrica
Riñón:
Drogas: furosemida, ac. Etacrínico, mercuriales.
Asociada a hiperaldosteronismo primario, síndrome de Bartter y otros estados de hiperfunción adrenocortical.
Secuestro de H+ (intercambio de K+ a través de la membrana celular con depleción de este último ion)
Falta de ingesta.
Administración prolongada de esteroides.
Administración de gran cantidad de soluciones IV sin potasio.
AUMENTO DE LA REABSORCION DE BICARBONATO
El bicarbonato se reabsorbe en cantidades aumentadas bajo tres condiciones:
Depleción de cloro.
Depleción de potasio.
Exceso de mineralocorticoides.
Las tres situaciones clínicas principales que cursan con alcalosis metabólica son:
Pérdidas de contenido gástrico.
Uso de diuréticos.
Exceso de mineralocorticoides.
Para mantener la alcalosis metabólica se necesita uno de los siguientes mecanismos:
Dosis alta o ingresos continuos de álcali.
Aumento en la reabsorción de bicarbonato, por persistencia de causas nombradas anteriormente.
Retención de sodio.
Aunque en los cuadros simples el diagnóstico podría ser sugerido por los antecedentes y el examen físico, a veces es preciso medir los gases en sangre arterial y calcular la brecha aniónica para diferenciar la alcalosis metabólica primaria de la que compensa a la acidosis respiratoria. En la alcalosis metabólica primaria habitualmente encontramos una brecha aniónica elevada, mientras que en la acidosis respiratoria es normal.
Fisiopatología
La estabilidad del bicarbonato depende de la conservación renal de la carga filtrada y la excreción neta de ácidos apropiada, en respuesta a la producción endógena. El bicarbonato puede elevarse por:
Agregado de álcalis.
Pérdida de H+.
Eliminación desproporcionada de cloruro.
Cuando la alcalosis resulta de pérdida de H+ y cloruro por vómitos la ingesta de sodio se limita.
La bicarbonaturia se acompaña de natriuria y mayor depleción de sodio. Sin embargo, la contracción de volumen extracelular atenúa la hiponatremia. El déficit de volumen impide la excreción de sodio porque acelera el intercambio con los iones hidrógeno, y por lo tanto, promueve la reabsorción de bicarbonato. La combinación de avidez de sodio y descenso del cloruro explica la alcalosis metabólica sostenida después de la expulsión de jugo gástrico, el abuso de diuréticos, la recuperación de la hipercapnia y la clorhidrorrea congénita. El tratamiento en estos casos es la infusión de solución salina con lo cual se revierten los factores renales que prolongan la alcalosis.
La hipersecreción de mineralocorticoides justifica la alcalosis que complica el aldosteronismo primario, la enfermedad de Cushing, el Síndrome de Bartter y otros estados de hiperfunción adrenocortical. La resección del tejido suprarrenal afectado o la inhibición de la actividad mineralocorticoide con espironolactona permite superar la alcalosis. Es común encontrar hipertensión debido sobretodo a expansión del líquido extracelular.
La alcalosis metabólica puede causar irritabilidad, sacudidas y contracturas musculares o bien no causar ningún síntoma. Si la alcalosis metabólica es grave, se pueden producir contracciones prolongadas y espasmos de los músculos (tetania).
Una muestra de sangre proveniente de una arteria muestra por lo general que la sangre es alcalina. Una muestra de sangre proveniente de una vena contiene elevados valores de bicarbonato.
Tratamiento
Generalmente el tratamiento de la alcalosis metabólica consiste en reposición de agua y electrólitos (sodio y potasio) mientras se trata la causa de base. En algunas ocasiones, cuando la alcalosis metabólica es muy grave, se suministra ácido diluido en forma de cloruro de amonio por vía endovenosa.
Es una condición de origen no respiratorio caracterizado por aumento en la concentración de bicarbonatos plasmáticos, acompañado o no de desviación del pH sanguíneo por arriba de 7.45.
Causas
Muchos procesos pueden producir un aumento primario en la concentración de bicarbonato plasmático generando una alcalosis metabólica, pero esta alcalosis se mantiene solo si el exceso de bicarbonato es retenido en los líquidos corporales.
El individuo normal responde a una elevación en el bicarbonato plasmático, producto de una administración de álcali, suprimiendo la excreción renal de ácido y aumentando la excreción de bicarbonato con lo cual elimina el exceso de álcali rápidamente. Solo cuando existe algún factor que prevenga la excreción de exceso de álcali puede persistir la alcalosis metabólica. Cuando se establece el diagnóstico de alcalosis metabólica es importante distinguir los factores que la inician de los mecanismos que la mantienen.
Los principales factores que generan una alcalosis metabólica son los siguientes:
Adición de álcali a los líquidos corporales.
Pérdida de iones hidrógeno.
Aumento de la reabsorción de bicarbonato.
ADICION DE ALCALI AL ORGANISMO
Ingestión o infusión de bicarbonato.
Ingestión o infusión de lactato, citrato o acetato, cuyo metabolismo en última instancia va a producir bicarbonato.
La administración de una dosis de álcali exógeno solo ejerce efectos transitorios sobre el EAB, porque la reacción renal es rápida. La excreción de ácidos se interrumpe y aumenta la excreción de bicarbonatos.
EL riñón normal elimina con eficiencia el exceso de bicarbonato y sodio. El aporte de álcali no conduce a alcalosis metabólica excepto cuando:
La función renal se compromete mucho.
La dosis es muy alta.
Existe retención de sodio.
El acetato de las soluciones para hiperalimentación o el citrato de la exanguinotransfusiones, podría provocar alcalosis metabólica.
PERDIDA DE HIDROGENIONES
Estómago:
Vómitos
Succión gástrica
Riñón:
Drogas: furosemida, ac. Etacrínico, mercuriales.
Asociada a hiperaldosteronismo primario, síndrome de Bartter y otros estados de hiperfunción adrenocortical.
Secuestro de H+ (intercambio de K+ a través de la membrana celular con depleción de este último ion)
Falta de ingesta.
Administración prolongada de esteroides.
Administración de gran cantidad de soluciones IV sin potasio.
AUMENTO DE LA REABSORCION DE BICARBONATO
El bicarbonato se reabsorbe en cantidades aumentadas bajo tres condiciones:
Depleción de cloro.
Depleción de potasio.
Exceso de mineralocorticoides.
Las tres situaciones clínicas principales que cursan con alcalosis metabólica son:
Pérdidas de contenido gástrico.
Uso de diuréticos.
Exceso de mineralocorticoides.
Para mantener la alcalosis metabólica se necesita uno de los siguientes mecanismos:
Dosis alta o ingresos continuos de álcali.
Aumento en la reabsorción de bicarbonato, por persistencia de causas nombradas anteriormente.
Retención de sodio.
Aunque en los cuadros simples el diagnóstico podría ser sugerido por los antecedentes y el examen físico, a veces es preciso medir los gases en sangre arterial y calcular la brecha aniónica para diferenciar la alcalosis metabólica primaria de la que compensa a la acidosis respiratoria. En la alcalosis metabólica primaria habitualmente encontramos una brecha aniónica elevada, mientras que en la acidosis respiratoria es normal.
Fisiopatología
La estabilidad del bicarbonato depende de la conservación renal de la carga filtrada y la excreción neta de ácidos apropiada, en respuesta a la producción endógena. El bicarbonato puede elevarse por:
Agregado de álcalis.
Pérdida de H+.
Eliminación desproporcionada de cloruro.
Cuando la alcalosis resulta de pérdida de H+ y cloruro por vómitos la ingesta de sodio se limita.
La bicarbonaturia se acompaña de natriuria y mayor depleción de sodio. Sin embargo, la contracción de volumen extracelular atenúa la hiponatremia. El déficit de volumen impide la excreción de sodio porque acelera el intercambio con los iones hidrógeno, y por lo tanto, promueve la reabsorción de bicarbonato. La combinación de avidez de sodio y descenso del cloruro explica la alcalosis metabólica sostenida después de la expulsión de jugo gástrico, el abuso de diuréticos, la recuperación de la hipercapnia y la clorhidrorrea congénita. El tratamiento en estos casos es la infusión de solución salina con lo cual se revierten los factores renales que prolongan la alcalosis.
La hipersecreción de mineralocorticoides justifica la alcalosis que complica el aldosteronismo primario, la enfermedad de Cushing, el Síndrome de Bartter y otros estados de hiperfunción adrenocortical. La resección del tejido suprarrenal afectado o la inhibición de la actividad mineralocorticoide con espironolactona permite superar la alcalosis. Es común encontrar hipertensión debido sobretodo a expansión del líquido extracelular.
Síntomas y diagnóstico
La alcalosis metabólica puede causar irritabilidad, sacudidas y contracturas musculares o bien no causar ningún síntoma. Si la alcalosis metabólica es grave, se pueden producir contracciones prolongadas y espasmos de los músculos (tetania).
Una muestra de sangre proveniente de una arteria muestra por lo general que la sangre es alcalina. Una muestra de sangre proveniente de una vena contiene elevados valores de bicarbonato.
Tratamiento
Generalmente el tratamiento de la alcalosis metabólica consiste en reposición de agua y electrólitos (sodio y potasio) mientras se trata la causa de base. En algunas ocasiones, cuando la alcalosis metabólica es muy grave, se suministra ácido diluido en forma de cloruro de amonio por vía endovenosa.
Acidosis Metabolica
Definición
Es un trastorno del equilibrio ácido-básico esencial corporal en el que se produce acidez excesiva en la sangre. La acidosis metabólica se puede presentar como resultado de muchas enfermedades diferentes, como la insuficiencia renal, envenenamiento, cetoacidosis diabética y shock
Muchas de estas condiciones son potencialmente mortales. Además, la acidosis metabólica puede llevar al shock o a la muerte cuando alcanza un nivel grave. En algunas situaciones, la acidosis metabólica puede ser leve o crónica.
Causas, incidencia y factores de riesgo
Muchas diversas enfermedades y condiciones médicas pueden llevar a la acidosis metabólica. Por ejemplo, la diabetes mellitus tipo I (diabetes juvenil), cuando está fuera de control, conduce a la cetoacidosis diabética.
La insuficiencia renal es otra causa importante de acidosis metabólica, al igual que la ingestión de sustancias tóxicas como los anticongelantes o cantidades excesivas de aspirina. Esta condición también puede ser causada por el shock (hipotensión extrema).
Las causas de la acidosis metabólica se pueden agrupar en tres categorías principales.
En primer lugar, la cantidad de ácido en el organismo puede aumentar por la ingestión de un ácido o de una sustancia que al metabolizarse se transforma en ácido. La mayor parte de las sustancias que causan acidosis al ser ingeridas se consideran venenosas. Los ejemplos incluyen el alcohol de madera (metanol) y los anticongelantes (etilenglicol). Sin embargo, incluso una sobredosis de aspirina (ácido acetilsalicílico) puede provocar acidosis metabólica.
En segundo lugar, el cuerpo puede producir cantidades crecientes de ácido a través del metabolismo. El organismo puede producir un exceso de ácido como consecuencia de varias enfermedades; una de las más significativas es la diabetes mellitus tipo I. Cuando la diabetes está mal controlada, el cuerpo descompone los lípidos y produce ácidos denominados cetonas; también produce un exceso de ácido en los estadios avanzados del shock, formando ácido láctico a través del metabolismo del azúcar.
En tercer lugar, la acidosis metabólica puede ser la consecuencia de la incapacidad de los riñones para excretar suficiente cantidad de ácido. Aun la producción de cantidades normales de ácido puede producir una acidosis cuando los riñones no funcionan normalmente. Este tipo de disfunción del riñón se denomina acidosis tubulorrenal y puede producirse en las personas con insuficiencia renal o que tienen alteraciones que afectan la capacidad de los riñones para excretar ácido.
Síntomas y diagnóstico
Un individuo con acidosis metabólica leve puede no presentar síntomas, aunque por lo general, tiene náuseas, vómitos y cansancio. La respiración se vuelve más profunda o ligeramente más rápida, pero incluso esto puede pasar inadvertido en muchos casos.
Cuando la acidosis se agrava, el paciente comienza a sentirse extremadamente débil y somnoliento y puede sentirse además confuso y cada vez con más náuseas. Si la acidosis sigue agravándose, la presión arterial puede bajar bruscamente, conduciendo al shock, al coma y a la muerte.
El diagnóstico de acidosis requiere por lo general la determinación del pH sanguíneo en una muestra de sangre arterial, tomada habitualmente de la arteria radial en el antebrazo. Se usa la sangre arterial porque la sangre venosa no proporciona una medición precisa del pH.
Para saber algo más sobre la causa de la acidosis, los médicos miden también las concentraciones de anhídrido carbónico y de bicarbonato en sangre. Se pueden llevar a cabo análisis adicionales de sangre para determinar la causa. Por ejemplo, las altas concentraciones de azúcar en la sangre y la presencia de cetonas en la orina indican generalmente una diabetes no controlada. La presencia de una sustancia tóxica en la sangre sugiere que la acidosis metabólica es causada por intoxicación o sobredosis. Algunas veces se examina al microscopio la orina y se mide su pH.
Tratamiento
El tratamiento de la acidosis metabólica depende principalmente de la causa. Siempre que es posible, se trata la causa de base. Por ejemplo, se puede controlar la diabetes con insulina o tratar la intoxicación mediante la eliminación de la sustancia tóxica de la sangre. Algunas veces es necesario recurrir a la diálisis para tratar casos graves de sobredosis e intoxicación.
La acidosis metabólica puede también ser tratada directamente. Si la acidosis es leve, es posible que sea suficiente suministrar líquidos por vía endovenosa y tratar el trastorno de base. Cuando la acidosis es grave, se puede administrar bicarbonato por vía endovenosa; sin embargo, el bicarbonato proporciona solamente alivio temporal y también puede causar problemas.
Es un trastorno del equilibrio ácido-básico esencial corporal en el que se produce acidez excesiva en la sangre. La acidosis metabólica se puede presentar como resultado de muchas enfermedades diferentes, como la insuficiencia renal, envenenamiento, cetoacidosis diabética y shock
Muchas de estas condiciones son potencialmente mortales. Además, la acidosis metabólica puede llevar al shock o a la muerte cuando alcanza un nivel grave. En algunas situaciones, la acidosis metabólica puede ser leve o crónica.
Causas, incidencia y factores de riesgo
Muchas diversas enfermedades y condiciones médicas pueden llevar a la acidosis metabólica. Por ejemplo, la diabetes mellitus tipo I (diabetes juvenil), cuando está fuera de control, conduce a la cetoacidosis diabética.
La insuficiencia renal es otra causa importante de acidosis metabólica, al igual que la ingestión de sustancias tóxicas como los anticongelantes o cantidades excesivas de aspirina. Esta condición también puede ser causada por el shock (hipotensión extrema).
Causas
Las causas de la acidosis metabólica se pueden agrupar en tres categorías principales.
En primer lugar, la cantidad de ácido en el organismo puede aumentar por la ingestión de un ácido o de una sustancia que al metabolizarse se transforma en ácido. La mayor parte de las sustancias que causan acidosis al ser ingeridas se consideran venenosas. Los ejemplos incluyen el alcohol de madera (metanol) y los anticongelantes (etilenglicol). Sin embargo, incluso una sobredosis de aspirina (ácido acetilsalicílico) puede provocar acidosis metabólica.
En segundo lugar, el cuerpo puede producir cantidades crecientes de ácido a través del metabolismo. El organismo puede producir un exceso de ácido como consecuencia de varias enfermedades; una de las más significativas es la diabetes mellitus tipo I. Cuando la diabetes está mal controlada, el cuerpo descompone los lípidos y produce ácidos denominados cetonas; también produce un exceso de ácido en los estadios avanzados del shock, formando ácido láctico a través del metabolismo del azúcar.
En tercer lugar, la acidosis metabólica puede ser la consecuencia de la incapacidad de los riñones para excretar suficiente cantidad de ácido. Aun la producción de cantidades normales de ácido puede producir una acidosis cuando los riñones no funcionan normalmente. Este tipo de disfunción del riñón se denomina acidosis tubulorrenal y puede producirse en las personas con insuficiencia renal o que tienen alteraciones que afectan la capacidad de los riñones para excretar ácido.
Síntomas y diagnóstico
Un individuo con acidosis metabólica leve puede no presentar síntomas, aunque por lo general, tiene náuseas, vómitos y cansancio. La respiración se vuelve más profunda o ligeramente más rápida, pero incluso esto puede pasar inadvertido en muchos casos.
Cuando la acidosis se agrava, el paciente comienza a sentirse extremadamente débil y somnoliento y puede sentirse además confuso y cada vez con más náuseas. Si la acidosis sigue agravándose, la presión arterial puede bajar bruscamente, conduciendo al shock, al coma y a la muerte.
El diagnóstico de acidosis requiere por lo general la determinación del pH sanguíneo en una muestra de sangre arterial, tomada habitualmente de la arteria radial en el antebrazo. Se usa la sangre arterial porque la sangre venosa no proporciona una medición precisa del pH.
Para saber algo más sobre la causa de la acidosis, los médicos miden también las concentraciones de anhídrido carbónico y de bicarbonato en sangre. Se pueden llevar a cabo análisis adicionales de sangre para determinar la causa. Por ejemplo, las altas concentraciones de azúcar en la sangre y la presencia de cetonas en la orina indican generalmente una diabetes no controlada. La presencia de una sustancia tóxica en la sangre sugiere que la acidosis metabólica es causada por intoxicación o sobredosis. Algunas veces se examina al microscopio la orina y se mide su pH.
Tratamiento
El tratamiento de la acidosis metabólica depende principalmente de la causa. Siempre que es posible, se trata la causa de base. Por ejemplo, se puede controlar la diabetes con insulina o tratar la intoxicación mediante la eliminación de la sustancia tóxica de la sangre. Algunas veces es necesario recurrir a la diálisis para tratar casos graves de sobredosis e intoxicación.
La acidosis metabólica puede también ser tratada directamente. Si la acidosis es leve, es posible que sea suficiente suministrar líquidos por vía endovenosa y tratar el trastorno de base. Cuando la acidosis es grave, se puede administrar bicarbonato por vía endovenosa; sin embargo, el bicarbonato proporciona solamente alivio temporal y también puede causar problemas.
Alcalosis Respiratoria
Definición
Es una condición de alcalinidad excesiva del organismo, asociada frecuentemente con trastornos respiratorios (respiración) y en la cual los niveles de pH (una medida de acidez) son elevados y los de dióxido de carbono son reducidos.
Las causas más comunes son hiperventilación (aumento en la frecuencia respiratoria), ansiedad y fiebre.
Los síntomas pueden ser mareo, vértigo y entumecimiento de las manos y pies. El tratamiento comprende la eliminación de la causa y el hecho de respirar dentro de una bolsa de papel (o usar una máscara que provoque reinhalación del dióxido de carbono) ayuda a reducir los síntomas en algunos casos.
Causas, incidencia y factores de riesgo
Cualquier enfermedad pulmonar que lleve a la dificultad respiratoria puede ocasionar alcalosis respiratoria. La fiebre y la ansiedad son igualmente causas comunes de la hiperventilación.
La alcalosis respiratoria puede producir ansiedad y una sensación de hormigueo alrededor de los labios y la cara. Si la alcalosis respiratoria se agrava, puede causar espasmos musculares y la persona puede sentirse separada de la realidad.
Generalmente se puede llegar al diagnóstico de alcalosis respiratoria con la simple observación de la persona y dialogando con ella.
Cuando el diagnóstico no es obvio, se puede medir el valor del anhídrido carbónico en una muestra de sangre arterial. Con frecuencia el pH de la sangre está también elevado.
Tratamiento
Habitualmente el único tratamiento necesario es reducir la velocidad de la respiración. Cuando la alcalosis respiratoria es causada por la ansiedad, el esfuerzo consciente de retardar la respiración puede hacer que la situación desaparezca.
Si la respiración rápida es causada por algún tipo de dolor, generalmente el alivio del mismo es suficiente para que el ritmo respiratorio se regularice.
Respirar dentro de una bolsa de papel (no de plástico) puede ayudar a aumentar el contenido de anhídrido carbónico de la sangre, ya que se aspira nuevamente el anhídrido carbónico tras haberlo expulsado.
Cuando los valores de anhídrido carbónico aumentan, los síntomas de hiperventilación mejoran, reduciendo de ese modo la ansiedad e interrumpiéndose el ataque.
Es una condición de alcalinidad excesiva del organismo, asociada frecuentemente con trastornos respiratorios (respiración) y en la cual los niveles de pH (una medida de acidez) son elevados y los de dióxido de carbono son reducidos.
Las causas más comunes son hiperventilación (aumento en la frecuencia respiratoria), ansiedad y fiebre.
Los síntomas pueden ser mareo, vértigo y entumecimiento de las manos y pies. El tratamiento comprende la eliminación de la causa y el hecho de respirar dentro de una bolsa de papel (o usar una máscara que provoque reinhalación del dióxido de carbono) ayuda a reducir los síntomas en algunos casos.
Causas, incidencia y factores de riesgo
Cualquier enfermedad pulmonar que lleve a la dificultad respiratoria puede ocasionar alcalosis respiratoria. La fiebre y la ansiedad son igualmente causas comunes de la hiperventilación.
Síntomas y diagnóstico
La alcalosis respiratoria puede producir ansiedad y una sensación de hormigueo alrededor de los labios y la cara. Si la alcalosis respiratoria se agrava, puede causar espasmos musculares y la persona puede sentirse separada de la realidad.
Generalmente se puede llegar al diagnóstico de alcalosis respiratoria con la simple observación de la persona y dialogando con ella.
Cuando el diagnóstico no es obvio, se puede medir el valor del anhídrido carbónico en una muestra de sangre arterial. Con frecuencia el pH de la sangre está también elevado.
Tratamiento
Habitualmente el único tratamiento necesario es reducir la velocidad de la respiración. Cuando la alcalosis respiratoria es causada por la ansiedad, el esfuerzo consciente de retardar la respiración puede hacer que la situación desaparezca.
Si la respiración rápida es causada por algún tipo de dolor, generalmente el alivio del mismo es suficiente para que el ritmo respiratorio se regularice.
Respirar dentro de una bolsa de papel (no de plástico) puede ayudar a aumentar el contenido de anhídrido carbónico de la sangre, ya que se aspira nuevamente el anhídrido carbónico tras haberlo expulsado.
Cuando los valores de anhídrido carbónico aumentan, los síntomas de hiperventilación mejoran, reduciendo de ese modo la ansiedad e interrumpiéndose el ataque.
Acidosis Respiratoria
Nombres alternativos
Acidosis respiratoria crónica;
insuficiencia respiratoria
Definición
Es un trastorno del equilibrio ácido-básico del organismo, en el cual se presenta una acidez excesiva de los líquidos corporales o una pérdida de álcali (base). Dicho trastorno es causado por la insuficiencia del pulmón para extraer el dióxido de carbono.
La acidosis respiratoria puede ser una consecuencia de cualquier enfermedad pulmonar que impida la extracción del dióxido de carbono y entre las enfermedades pulmonares más comunes que llevan a la acidez respiratoria están entre otras: la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma severa u obstrucción de las vías respiratorias
Otras enfermedades que pueden llevar a la acidosis respiratoria son: síndrome de hipoventilación a causa de la obesidad, la fatiga excesiva del diafragma o los músculos de la caja torácica, o deformidades anormales de la columna o la caja torácica (por ejemplo, escoliosis severa)
En la acidosis respiratoria crónica, hay un trastorno leve de la capacidad de los pulmones para extraer dióxido de carbono durante un tiempo prolongado, lo que lleva a una situación estable. Esto se debe a que los riñones incrementan la retención de bicarbonato para mantener el equilibrio ácido-básico en la sangre que es casi normal.
En los casos severos, el dióxido de carbono se acumula muy rápidamente, llevando a que se presenten trastornos severos en el equilibrio ácido-básico de la sangre.
Causas, incidencia y factores de riesgo
Casi cualquier enfermedad pulmonar puede llevar a la acidosis respiratoria, siendo la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) la mayor causa y cuya causa más frecuente es el consumo de cigarrillos.
La acidosis respiratoria se produce cuando los pulmones no expulsan el anhídrido carbónico de un modo apropiado. Esto puede suceder en las enfermedades que afectan gravemente los pulmones, tales como el enfisema, la bronquitis crónica, la neumonía grave, el edema pulmonar y el asma.
La acidosis respiratoria se puede también producir cuando las enfermedades de los nervios o de los músculos del tórax dificultan el mecanismo de la respiración. Además, una persona puede desarrollar acidosis respiratoria si está demasiado sedada por narcóticos e hipnóticos que enlentecen la respiración.
Síntomas y diagnóstico
Los primeros síntomas pueden ser dolor de cabeza o somnolencia. Cuando la acidosis respiratoria se agrava, la somnolencia puede evolucionar a estupor y coma, que pueden producirse inmediatamente si la respiración se interrumpe o es gravemente alterada, o en horas si la respiración es alterada gradualmente. Los riñones tratan de compensar la acidosis reteniendo bicarbonato, pero este proceso puede requerir muchas horas o días.
En general, el diagnóstico de acidosis respiratoria se establece claramente cuando se analizan los valores del pH sanguíneo y del anhídrido carbónico en las muestras de sangre arterial.
Tratamiento
El tratamiento de la acidosis respiratoria intenta mejorar el funcionamiento de los pulmones. Los fármacos que mejoran la respiración pueden ayudar a aliviar a los pacientes con enfermedades pulmonares como el asma y el enfisema.
Las personas que por cualquier razón tienen un funcionamiento pulmonar gravemente alterado pueden necesitar respiración artificial mediante ventilación mecánica.
Acidosis respiratoria crónica;
insuficiencia respiratoria
Definición
Es un trastorno del equilibrio ácido-básico del organismo, en el cual se presenta una acidez excesiva de los líquidos corporales o una pérdida de álcali (base). Dicho trastorno es causado por la insuficiencia del pulmón para extraer el dióxido de carbono.
La acidosis respiratoria puede ser una consecuencia de cualquier enfermedad pulmonar que impida la extracción del dióxido de carbono y entre las enfermedades pulmonares más comunes que llevan a la acidez respiratoria están entre otras: la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma severa u obstrucción de las vías respiratorias
Otras enfermedades que pueden llevar a la acidosis respiratoria son: síndrome de hipoventilación a causa de la obesidad, la fatiga excesiva del diafragma o los músculos de la caja torácica, o deformidades anormales de la columna o la caja torácica (por ejemplo, escoliosis severa)
En la acidosis respiratoria crónica, hay un trastorno leve de la capacidad de los pulmones para extraer dióxido de carbono durante un tiempo prolongado, lo que lleva a una situación estable. Esto se debe a que los riñones incrementan la retención de bicarbonato para mantener el equilibrio ácido-básico en la sangre que es casi normal.
En los casos severos, el dióxido de carbono se acumula muy rápidamente, llevando a que se presenten trastornos severos en el equilibrio ácido-básico de la sangre.
Causas, incidencia y factores de riesgo
Casi cualquier enfermedad pulmonar puede llevar a la acidosis respiratoria, siendo la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) la mayor causa y cuya causa más frecuente es el consumo de cigarrillos.
Causas
La acidosis respiratoria se produce cuando los pulmones no expulsan el anhídrido carbónico de un modo apropiado. Esto puede suceder en las enfermedades que afectan gravemente los pulmones, tales como el enfisema, la bronquitis crónica, la neumonía grave, el edema pulmonar y el asma.
La acidosis respiratoria se puede también producir cuando las enfermedades de los nervios o de los músculos del tórax dificultan el mecanismo de la respiración. Además, una persona puede desarrollar acidosis respiratoria si está demasiado sedada por narcóticos e hipnóticos que enlentecen la respiración.
Síntomas y diagnóstico
Los primeros síntomas pueden ser dolor de cabeza o somnolencia. Cuando la acidosis respiratoria se agrava, la somnolencia puede evolucionar a estupor y coma, que pueden producirse inmediatamente si la respiración se interrumpe o es gravemente alterada, o en horas si la respiración es alterada gradualmente. Los riñones tratan de compensar la acidosis reteniendo bicarbonato, pero este proceso puede requerir muchas horas o días.
En general, el diagnóstico de acidosis respiratoria se establece claramente cuando se analizan los valores del pH sanguíneo y del anhídrido carbónico en las muestras de sangre arterial.
Tratamiento
El tratamiento de la acidosis respiratoria intenta mejorar el funcionamiento de los pulmones. Los fármacos que mejoran la respiración pueden ayudar a aliviar a los pacientes con enfermedades pulmonares como el asma y el enfisema.
Las personas que por cualquier razón tienen un funcionamiento pulmonar gravemente alterado pueden necesitar respiración artificial mediante ventilación mecánica.
Mezcla
En química, una mezcla es una combinación de dos o más sustancias en tal forma que no ocurre una reacción química y cada sustancia mantiene su identidad y propiedades.
Una mezcla puede ser usualmente separada a sus componentes originales por medios físicos: destilación, disolución, separación magnética, flotación, filtración, decantación o centrifugación. Si después de mezclar algunas sustancias, no podemos recuperarlas por medios físicos, entonces ha ocurrido una reacción química y las sustancias han perdido su identidad: han formado sustancias nuevas.
Un ejemplo de una mezcla es arena con limaduras de hierro, que a simple vista es fácil ver que la arena y el hierro mantienen sus propiedades.
Existen dos tipos de mezclas: mezclas homogéneas y mezclas heterogéneas
Una mezcla puede ser usualmente separada a sus componentes originales por medios físicos: destilación, disolución, separación magnética, flotación, filtración, decantación o centrifugación. Si después de mezclar algunas sustancias, no podemos recuperarlas por medios físicos, entonces ha ocurrido una reacción química y las sustancias han perdido su identidad: han formado sustancias nuevas.
Un ejemplo de una mezcla es arena con limaduras de hierro, que a simple vista es fácil ver que la arena y el hierro mantienen sus propiedades.
Existen dos tipos de mezclas: mezclas homogéneas y mezclas heterogéneas
Definiciones.
Solución diluida o insaturada-.
Esta solución se presenta cuando la concentración de soluto a una temperatura especifica esta disuelto, es decir, por debajo de la línea de saturación.
Solución saturada-.
Esta solución se presenta cuando el soluto alcanzo su grado máximo de solubilidad.
Solución sobresaturada-.
Se presenta cuando el soluto tiene mayor cantidad de la que pueda disolverse y solamente se disuelve a temperaturas elevadas. Para evitar que este soluto vuelva a precipitar el enfriamiento debe ser moderado.
SOLUCIONES PORCENTUALES
Solución porcentual peso/peso-. X partes en peso de soluto contenido en 100 partes en peso de solución.
X g soluto ⁄100 g solución
Solución porcentual peso/volumen-. X partes en peso de soluto contenidos en 100 partes en volumen de la solución.
X g soluto ⁄100 lt solucion
Solucion porcentual volumen/volumen-. X partes en volumen de soluto contenidos en 100 partes en volumen de solucion.
X lt soluto/100 lt de solucion
NORMALIDAD.-
Equivalente de soluto presentes en la solucion.
MOLARIDAD.-
Numero de moles de soluto disueltos en un litro de solucion.
MOLARIDAD.-
Numero de moles de soluto disueltos en un litro de solucion.
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